jueves 2 de julio de 2009

Durmiendo con mi edredón

No, no me he confundido, no hablo de ninguna pelicula de Julia Roberts cuyo título sea sospechosamente parecido. Hablo de la noche de ayer, 1 de Julio de 2009, estoy en mi querido pueblecito, ya llevo aquí varios días y todos sin excepción he dormido arropadita hasta el cuello con mi suave edredón, ¿y por qué cuento esto?, porque soy MALA, muy MALA, yo diría que MALÍSIMA.

Dicen que tengo cara de niña buena, pero eso es la fachada, esta mañana como cada día he recibido uno de los mensajes que me dibujan sonrisas a diario, mi rey mago particular me decía: "Hace una caló horrorosa, horrorosa, horrorosa." el pobre debía estar sudando mares y yo en vez de ser buena y recomendarle algo de beber fresquito a la sombra le he dicho que yo no tenía naíta de caló y que dormía con edredón, mi pobre rey mago ha debido pasar de rey a principe y de principe a sapo en cuestión de segundos.

Ahora corre una suave brisa que hace que mi piel se erice suavemente, no necesito ventilador, ni aire acondicionado, este lugar hace que me sienta una mujer tremendamente afortunada, igual que soy afortunada por esos mensajes mañaneros que llenan mi corazón de sonrisas.

Por cierto, si parezco cursi es que lo soy, ya no estoy empastillada, he superado mi larga depresión y vuelvo a mirar la vida con alegría. Sé que mi madre se sentirá orgullosa de mí, y sé que se reirá con mi risa igual que se reía cuando estaba conmigo.


Besitos ilogicos para todos.

jueves 26 de febrero de 2009

Enero impaciente y Febrero esplendoroso

Enero se hizo largo esperando impacientes la confirmación de una sospecha, ¿embarazada o no?
Febrero ha pasado volando, me confirmaron el embarazo y diez dias después nacieron mis trillizos, bueno... míos no, de mi pareja de yorkis.

Nano el fiera se ha vuelto asustadizo, y Cleo la dulce adolescente es la mejor mamá perruna del mundo. Mi casa está llena de ternura y de ilusión, a todos se nos cae la baba con los progresos que hacen cada día nuestros tres peques.

Por cierto son dos hembras y un varon. Mi hija Inés vió el verano pasado la pelicula de "Greasse" y le gusto tanto que les ha puesto los nombres de los personajes, Suko, el machote que interpretaba John Travolta, Frenchy la chica que soñaba con ser peluquera y se teñía el pelo de rosa, y como no... Sendy el personaje que interpetaba Olvia Newton-John. Ninguno se escribe así pero mi hija dice que lo que cuenta es la pronunciación, y los ha inscrito tal como suenan.

Estos tres pequeñajos son el motivo de mi larga ausencia, mi casa se llena cada vez más, y con cada nuevo ser, mi felicidad aumenta, y mi armario de sonrisas está a punto de explotar.


Besitos ilogicos y sonrientes para todos.

sábado 13 de diciembre de 2008

Diciembre mágico (2ª parte y final)

El décimo tercer año. Mi marido y yo llevabamos separados siete meses, aún así le invité a venir a casa en Nochebuena, a cenar con nuestra hija, mi madre, mi hermano y yo. Reconozco que la cena fue un poco triste, era raro estar solo los cinco. Después de cenar mi hija quiso irse con su padre y él se ofreció amablemente a llevar a casa a mi madre y mi hermano. La Nochevieja la pasé con unos amigos, mi madre me invito a su casa, y mi marido también, pero a los dos les dije que no iba a estar sola, que me iba con mis amigos, lo pasé muy bien, fue como estar soltera otra vez. No diré que fui más feliz, simplemente fue diferente.
El décimo cuarto año. Se repitió la Nochebuena conmigo, después él se llevo a la niña y de camino dejó a mi madre y mi hermano en su casa. La nochevieja de ese año me puse un reto, volvieron a invitarme mi marido a su casa y mi madre a la suya, y a los dos les dije que me iba con mis amigosy no iba a estar sola, les mentí descaradamente, y me creyeron, porque soy buena persona y no suelo mentir. Aquella nochevieja decidí quedarme sola en casa, a mis amigos les dije que me iba a casa de mi madre, y también se lo tragaron. Mi idea era ver si yo podría superar una noche tan especial sola, y pude, no lloré, me comí las uvas en pijama (rojo por supuesto) y ví la tele hasta que me dió sueño. Me sentí genial a la mañana siguiente, me demostré a mí misma que en el fondo soy una mujer fuerte y que nada podría conmigo.
Luego llegó Abril teñido de negro, y en mes y medio mi madré se nos marchó al cielo con mi padre. Eso si me hundió pero como ya contaba en mi viejo blog http://blogs.ya.com/diariodeunagominola/ mi madre antes de irse me hizo comprender que mi marido y yo todavía nos queríamos. Él no faltaba ni un solo día al hospital, daba ánimos a mi madre y luego me llevaba a cenar, me animaba, me traía a casa y se marchaba.
Nos dimos una segunda oportunidad, han pasado dos navidades desde que mi madre se fue, y no han sido peores, han sido difstintas, la décimo quinta y la decimo sexta las pasamos los tres solitos en el pueblo, y confieso que volvieron a ser mágicas, lejos del ruido, paseando por el campo, camiando bajo a lluvia o bien recogiditos en casa, con la mesa camilla y el brasero, hemos sido felices estos dos años, y este que será el décimo séptimo, mi hermano viene con nosotros, eso la hace mucho más especial, desde que ella murió las había celebradó con sus amigos y sé que no era mentira, porque le llamaba y hablaba con todos.
Creo que por fin ha comprendido que necesita ayuda y querer pasar las navidades en el pueblo con nocotros es su manera de pedirla y por eso este Diciembre será más mágico que nunca.

Feliz Navidad a todos.

domingo 7 de diciembre de 2008

Diciembre mágico, 1ª parte

Durante 15 años fui la abuela de la familia. Sé que lo normal es que los hijos vayan a casa de los padres, y no a la inversa, como era mi caso.
Todo tiene su porqué, mi padre falleció hace 17 años, el dia 3 de Diciembre, mi madre estaba rota, y fué idea de mi marido que en lugar de dejarla sola con mi hermano, se vinieran a mi casa los dos, y también sus padres, sus hermanos, y sus sobrinos, porque los niños siempre dan alegría y a mi madre le hacía falta distraerse. A mi me parecio genial el ejercer de anfitriona y tener a toda la familia en mi casa.
El segundo año nadie preguntó, lo habían pasado tan bien que volvieron todos autoinvitandose, me gustaron mucho aquellos años, nos juntabamos cerca de veinte personas, suegros, nueras, yernos, cuñados, sobrinos, hermanos, padres, madres, hijos, primos y un largo etc.
Todos colaboraban en la preparación de la cena, de la mesa, de los dulces, y mi marido, mi hija, y yo siempre montabamos un numerito para sorprenderles, ese año mi marido bajó la basura y subió vestido de Papá Noel, yo le hice el traje, aún lo conservo, traía un saco enorme lleno de regalos para todos, nadie lo esperaba, sólo mi madré que me vió coser el traje, y me guardo el secreto. Las caras de sorpresa, y de alegría, eran pura mágia cuando él entró gritando "Ho, ho, ho, feliz navidad".
El tercero... cuarto... quinto... sexto..... ya era tradición para todos venir a nuestra casa a celebrar la nochebuena, dormir, y celebrar la Navidad. El fín de año era igual, cena, uvas, risas, confetis, serpentinas, juegos, numeritos de cachondeo por parte de nosotros tres..... recuerdo que una noche me vestí imitando a King Africa, y mi marido y mi hija se vistieron de las vedettes que iban con él, ellos dos con los labios pintados, pelucones negros, gafas de sol, taconazos y minifalda, yo con una túnica de leopardo hasta los pies y un gorro de piscina para parecer calva, también llevaba una especie de corona que fabriqué con un macetero de mimbre forrado de leopardo y por supuesto mis gafas de sol, con la cara y las manos de los tres, pintadas con betún, cuando salí cantando "Boooooommmbbaaaaaaa" se empezaron a reir de mí, pero cuando salieron mi marido y mi hija vestidos de africanas, se carcajearon hasta caerse al suelo, hubo alguien que incluso se meó, pero no diré quién por discreción (mi suegra).
Dormian apretujados en los sofás, porque me daba miedo que condujeran despues de beber, y siempre se quedaban, al día siguiente celebrabamos la comida de año nuevo y disfrutabamos de lo realmente mágicas que son estas fiestas.
Cada año vestía mi enorme árbol de manera distinta, siempre precioso, me lo regaló mi hermano, un abeto de dos metros, que parecía real, cada año abría las ventanas de par en par al terminar las uvas, en honor a mi padre, que cuando eramos pequeños nos decía que tenía que entrar la buena suerte del nuevo año.... y cada año me sentía la mujer más afortunada de la tierra.... hasta que llegó el decimo tercer año..... (continuará)

miércoles 12 de noviembre de 2008

Nariz rota, epilepsia, alcoholismo, tabaquismo, depresión y hepatitis C.

Ahora que todo empezaba a salir bien, circunstancias de la vida han hecho que vuelva a hundirme, ando como ida, como si mi cuerpo estuviera vacio, he perdido el sueño, el apetito, y mi sonrisa. Mi hermano fue ingresado en el hospital durante una semana, no voy a aburriros con los detalles, ya está dado de alta, pero eso no significa que esté bien, necesita ayuda, pero se niega a recibirla, me duele verle así, me siento inútil, impotente, incapaz de ayudarle.
Mi hermano es el único que queda de la familia que tuve de pequeña, para mí sigue siendo un niño, y a pesar de su metro ochenta siempre le llamo chiquitín, por que es año y medio menor que yo.
El día que le dieron el alta el médico me dijo delante de él:
- Es mayor de edad, tiene 42 años, sabe que si sigue así se morirá...
Mi hermano le interrumpió diciendo:
- Me da igual, dejarme que me muera de una vez.
Yo no pude aguantar las lágrimas y llorando le dije al médico:
-¿Que hago doctor?, tengo que ayudarle, es mi único hermano.
Y el médico muy serio sentenció:
Tú no puedes hacer nada, él no quiere ayuda, y no le podemos obligar, cuando llegue el momento, no te sientas culpable, has hecho cuanto has podido, es su vida y él decide como vivirla.

Sí, es verdad que es su vida, pero con su vida se irá también un pedazo enorme de la mía.

¿Que voy a hacer con mi chiquitín?

jueves 16 de octubre de 2008

Mi médico no es un médico

Mi médico es mi amigo desde hace veinte años, se llama Alejandro, es una persona sensata, sensible y optimista, dulce cuando habla, siempre sonríe, y cuando intuye que algo anda mal, no duda en coger mis manos con las suyas para mirarme fijo a los ojos y decirme que todo pasará, que soy una chica fuerte, y a traves del calor de sus manos me transmite la fuerza que necesito para seguir adelante.
La ultima vez me coló delante del resto de pacientes (9 ó 10) porque según él creyó verme nerviosa, entré en la consulta delante de él, siempre me cede el paso, se sentó serio me cogió las manos como otras veces y me dijo que me había notado muy nerviosa, y que me había colado por ese motivo, yo me eché a reir a carcajadas y le dije que lo que a él le pareció un temblor era simplemente mi manera de seguir las notas de la canción de mi ipod.
Después me soltó las manos sonriendo y me dijo que entonces que era lo que me llevaba por allí, y como con él soy siempre sincera le dije "Vengo a que me digas que estoy guapa porque mi hija me ha cortado el pelo y...no se...".
La consulta se iluminó con su amplia sonrisa y dijo "No necesitas pedirme que te lo diga, porque es la verdad estás MUY guapa, REALMENTE guapa, además has adelgazado mucho, a ver, ponte de pié y enseñame la barriguita" su gesto de admiración lo decía todo pero aún así añadió "Y...¿se puede saber que has hecho para estar tan preciosa y tan estupenda?...
Mi parte dulce le contestó "Es que tengo el mejor médico del mundo que me está curando con sus pastillitas de colores...." y él leyendo mi mente completó mi frase "Que todavía no vas a dejar de tomar aunque te empeñes" y para evitar la discusión cambió de tema y me dijo "Y aparte de llamarte guapa, que lo eres y lo estás ¿a que has venido?".
"Tu ordenador está mal, mis recetas mensuales son 3 verdes, 3 rosas y 2 azules, y tu ordenador siempre me da 2 rosas". Es evidente que no hay recetas de colores, pero él me conoce y sabe que hablo del color de las pastillas, "¿Blancas no necesitas?, "No, esas me duran..." y él terminó la frase"3 meses". Modificó el historial me dió la receta rosa y me despidió acompañandome a la puerta con un "Hasta pronto", ya fuera le dije "Gracias Doctor" y él volvió a sonreirme y dijo"El siguiente, por favor"

A peticion de mi pequeñaja, mi amiga Charo.

Besitos de colores para todos.

martes 14 de octubre de 2008

Odette, lencería, mentiras, torceduras y sonrisas mañaneras

Esta mañana, aún medio dormida he recibido dos mensajes, de mi rey mago particular, uno de buenos dias, como siempre, y otro que decía "Odette, una comedia sobre la felicidad, te la recomiendo, ve a verla, te gustará".
Medio dormida le he contestado "La ví anoche en cinegratis o cinetube, y me encantó la manera en que afronta la vida, me gustó verla flotar en aire cuando era feliz, me maravilló la música de Josephine Baker, y me parecio estupendo que su escritor favorito se llamase como tú. Sinceramente me pareció deliciosa.
A los dos minutos otro mensaje cantandomé un trocito de la banda sonóra y diciéndome que él la había visto en francés y subtitulada, en Ono.
Le contesto ya casi despierta que éntre en esas páginas (cinetube y cinegratis) y podrá ver cientos de películas, aprovecho el mensaje para recomendarle dos, que me han parecido atípicas pero creo que le gustarán "Las chicas de la lencería" que no es lo que parece por el título, y otra sudamericana que se titúla "Pretendiendo" le digo que las vea que no se arrepentirá, y le doy a enviar.
Dos minutos más tarde recibo la contestación, pero al abrir el mensaje no aparece nada, es como si se hubiera borrado, compruebo que tengo la bandeja de entrada a reventar y borro algunos para poder contestarle diciendo que no he podido leer su mensaje por culpa del móvil.
Minutos más tarde recibo otro, lo abro, y se esfuma, lo cuál me hace llegar a la conclusión de que mi móvil está peor que yo.
No le he contestado, ni he recibido más mensajes, espero que mañana me vaya mejor, aunque suene cursi, esos mensajes matináles que recibo desde hace casi siete años hacen que mi mañana se llene de sonrisas.
Si me lées rey mago, quiero darte las gracias publicamente por hacerme sonreir todos los días y a veces hasta carcajearme de la risa. No hace falta que lo diga, pero te quiero.
Por otra parte mi pié está mucho mejor después de la torcedura, tu mensaje ("Era una chica tan chula que se torció un pié y en vez de usar muletas usaba mulatos") me hizo reir a carcajadas en la sala de espera del médico, la gente me miró rara, como diciendo "¿que hará aquí esta mujer si debería de estar en el psiquiatra?"

Entré al médico con una sonrisa de oreja a oreja, pero esa es otra historia que ya te conté.

Si alguien quiere leerla ya la contaré, no soy tan mala como para dejaros con la duda.

Petonets.