miércoles 4 de noviembre de 2009

La historia de Pepón

Este año cuando nos fuimos de vacaciones a pasar el verano en Talaván, desconociamos que mi yorkita Cleo estuviese preñada, pero lo estaba. No era la primera vez que alumbraba y no era la primera vez que teniamos que asistirla en el parto. Cuando llegó el día la pobre Cleo espero paciente y en silencio el momento de quedarse sola para poder tener a los cachorritos lo más tranquila posible. Aquella tarde yo acudí a casa de mi tia Carmen como de costumbre. Cuando mi tia está en Talaván me gusta visitarla a diario porque sé que ella disfruta con mi visita y porque yo disfruto estando con ella. Está claro que yo no sabía que mientras yo charlaba animadamente con mi querida tia, mi pobre perrita se había puesto de parto.
Cuando salió el primer cachorrito mi perrita no le rompió la bolsa, debía estar tan asustada de los dolores que se limitó a lamerla con cariño. Si no se rompe la bolsa el cachorro no puede respirar, se le para el corazón y se muere. Cuando mi hija Inés llegó a casa el cachorrito estaba aún dentro de la bolsa, y la bolsa estaba helada. Inés comprendió que estaba muerto pero eso no la impidió romper la bolsa con sus manos, sacar al cachorrito, secarlo bien, hacerle un masaje cardiaco y hasta la respiración boca a boca, puso todo su empeño, toda su fuerza y todas sus ganas para reanimarlo y lo consigió. Cuando yo llegué a casa ella se afanaba por mantener al cachorrito caliente, mientras Cleo había empezado a expulsar la segunda bolsa. Aún recuerdo sus gritos cuando abrí la puerta "Corre mamá corre".

Horas después habían nacido cinco hermosos cachorritos, gracias a Inés, si no hubiera reaccionado tan rapidamente no habría podido salvar al primer cachorrito.

Ella eligió el nombre porque le salvó la vida y hoy nos ha dejado ese cachorrito que nació muerto, hoy se lo ha llevado su nueva dueña, una chica joven con una sonrisa preciosa. Cuando ha salido de mi casa Pepón iba feliz y calentito dentro del abrigo de ella.

martes 15 de septiembre de 2009

Hadas, sapos y otros seres mágicos.

Probablemente alguien se esté preguntando dónde están las hadas, y apostaría un vino fresquito a que hay alguien echando de menos a los sapos, o al menos a algún sapo en particular.
Yo no se dónde están las hadas, aunque sospecho que aún continuan de vacaciones, viendo imagenes maravillosas captadas y atrapadas para siempre por el ojo mágico de algún sapito.
Lo cierto es que a estas alturas se las está acabando el tiempo, el verano termina y el otoño despierta con sus maravillosas tonalidades rojizas.
Para mí como para las hadas las vacaciones llegan a su fin, el domingo regresaré a Madrid, han sido casi tres meses lejos de la rutina y el agobio de la capital, tres meses de tranquilidad, de relax y de magia, porque este verano mi casita de Talaván se ha llenado de seres mágicos, seres que han traído felicidad y dulzura a mi hogar. Cleo ha sido mamá de nuevo y esta vez han nacido cinco preciosos bebes, dos varones y tres hembras. Sí, el verano se acaba, pero yo vuelvo a casa plena de energía y absolutamente satisfecha por haber podido disfrutar durante tres meses de eso que llaman "il dolce far niente".
Lo único que he echado de menos han sido esos mensajes mañaneros que me hacían despertar cada día con una sonrisa, espero recuperarlos en cuanto el móvil vuelva a tener cobertura, por ahora me ánimo releyendo los últimos casi trescientos que almacena la bandeja de entrada, porque aunque suene cursi, me cuesta vivir sin ellos, porque al fin y al cabo son lo único que tengo de ti.

Besitos y besotes a diestra y siniestra de anailogica para todo el mundo.

sábado 18 de julio de 2009

20 años


Dice el tango que "20 años no es nada" y tiene razón. Han pasado 20 años desde el día de nuestra boda, y parece que fue ayer.
Hemos tenido más risas que lágrimas, más alegrías que tristezas, más ilusiones que decepciones y hemos salido airosos y reforzados de algunos baches que mucha gente no logra superar jamás.
Me emociona sentir que después de 20 años de casados y seis de novios, sepas lo que pienso y lo que necesito en cada momento, me encanta que aún poseas la capacidad de sorprenderme, quizá por eso te quiero tanto, porque me conoces, y me quieres como soy, porque contigo no necesito peinarme y maquillarme, porque me haces sonreir aunque no quiera, porque en mis peores momentos siempre has estado aquí, dentro de mi, porque ahora que es nuestro aniversario, el destino nos obliga a estar a cada uno en una punta de España, yo descansando en Cáceres como una reina y tú trabajando en Murcia para que ni a mí ni a Inés nos falte nunca de nada. Me llena de orgullo saber que estoy casada con el mejor hombre de el mundo "Que exagerá eres" me dirías y yo te replicaría que puede que no seas el mejor pero apostaría cualquier cosa a que sí que eres uno de los mejores.
Si tuviera que hacer balance de mi vida junto a ti con una sola palabra esa palabra sería FELICIDAD.
Te quiero amorcillo.

jueves 2 de julio de 2009

Durmiendo con mi edredón

No, no me he confundido, no hablo de ninguna pelicula de Julia Roberts cuyo título sea sospechosamente parecido. Hablo de la noche de ayer, 1 de Julio de 2009, estoy en mi querido pueblecito, ya llevo aquí varios días y todos sin excepción he dormido arropadita hasta el cuello con mi suave edredón, ¿y por qué cuento esto?, porque soy MALA, muy MALA, yo diría que MALÍSIMA.

Dicen que tengo cara de niña buena, pero eso es la fachada, esta mañana como cada día he recibido uno de los mensajes que me dibujan sonrisas a diario, mi rey mago particular me decía: "Hace una caló horrorosa, horrorosa, horrorosa." el pobre debía estar sudando mares y yo en vez de ser buena y recomendarle algo de beber fresquito a la sombra le he dicho que yo no tenía naíta de caló y que dormía con edredón, mi pobre rey mago ha debido pasar de rey a principe y de principe a sapo en cuestión de segundos.

Ahora corre una suave brisa que hace que mi piel se erice suavemente, no necesito ventilador, ni aire acondicionado, este lugar hace que me sienta una mujer tremendamente afortunada, igual que soy afortunada por esos mensajes mañaneros que llenan mi corazón de sonrisas.

Por cierto, si parezco cursi es que lo soy, ya no estoy empastillada, he superado mi larga depresión y vuelvo a mirar la vida con alegría. Sé que mi madre se sentirá orgullosa de mí, y sé que se reirá con mi risa igual que se reía cuando estaba conmigo.


Besitos ilogicos para todos.

jueves 26 de febrero de 2009

Enero impaciente y Febrero esplendoroso

Enero se hizo largo esperando impacientes la confirmación de una sospecha, ¿embarazada o no?
Febrero ha pasado volando, me confirmaron el embarazo y diez dias después nacieron mis trillizos, bueno... míos no, de mi pareja de yorkis.

Nano el fiera se ha vuelto asustadizo, y Cleo la dulce adolescente es la mejor mamá perruna del mundo. Mi casa está llena de ternura y de ilusión, a todos se nos cae la baba con los progresos que hacen cada día nuestros tres peques.

Por cierto son dos hembras y un varon. Mi hija Inés vió el verano pasado la pelicula de "Greasse" y le gusto tanto que les ha puesto los nombres de los personajes, Suko, el machote que interpretaba John Travolta, Frenchy la chica que soñaba con ser peluquera y se teñía el pelo de rosa, y como no... Sendy el personaje que interpetaba Olvia Newton-John. Ninguno se escribe así pero mi hija dice que lo que cuenta es la pronunciación, y los ha inscrito tal como suenan.

Estos tres pequeñajos son el motivo de mi larga ausencia, mi casa se llena cada vez más, y con cada nuevo ser, mi felicidad aumenta, y mi armario de sonrisas está a punto de explotar.


Besitos ilogicos y sonrientes para todos.

sábado 13 de diciembre de 2008

Diciembre mágico (2ª parte y final)

El décimo tercer año. Mi marido y yo llevabamos separados siete meses, aún así le invité a venir a casa en Nochebuena, a cenar con nuestra hija, mi madre, mi hermano y yo. Reconozco que la cena fue un poco triste, era raro estar solo los cinco. Después de cenar mi hija quiso irse con su padre y él se ofreció amablemente a llevar a casa a mi madre y mi hermano. La Nochevieja la pasé con unos amigos, mi madre me invito a su casa, y mi marido también, pero a los dos les dije que no iba a estar sola, que me iba con mis amigos, lo pasé muy bien, fue como estar soltera otra vez. No diré que fui más feliz, simplemente fue diferente.
El décimo cuarto año. Se repitió la Nochebuena conmigo, después él se llevo a la niña y de camino dejó a mi madre y mi hermano en su casa. La nochevieja de ese año me puse un reto, volvieron a invitarme mi marido a su casa y mi madre a la suya, y a los dos les dije que me iba con mis amigosy no iba a estar sola, les mentí descaradamente, y me creyeron, porque soy buena persona y no suelo mentir. Aquella nochevieja decidí quedarme sola en casa, a mis amigos les dije que me iba a casa de mi madre, y también se lo tragaron. Mi idea era ver si yo podría superar una noche tan especial sola, y pude, no lloré, me comí las uvas en pijama (rojo por supuesto) y ví la tele hasta que me dió sueño. Me sentí genial a la mañana siguiente, me demostré a mí misma que en el fondo soy una mujer fuerte y que nada podría conmigo.
Luego llegó Abril teñido de negro, y en mes y medio mi madré se nos marchó al cielo con mi padre. Eso si me hundió pero como ya contaba en mi viejo blog http://blogs.ya.com/diariodeunagominola/ mi madre antes de irse me hizo comprender que mi marido y yo todavía nos queríamos. Él no faltaba ni un solo día al hospital, daba ánimos a mi madre y luego me llevaba a cenar, me animaba, me traía a casa y se marchaba.
Nos dimos una segunda oportunidad, han pasado dos navidades desde que mi madre se fue, y no han sido peores, han sido difstintas, la décimo quinta y la decimo sexta las pasamos los tres solitos en el pueblo, y confieso que volvieron a ser mágicas, lejos del ruido, paseando por el campo, camiando bajo a lluvia o bien recogiditos en casa, con la mesa camilla y el brasero, hemos sido felices estos dos años, y este que será el décimo séptimo, mi hermano viene con nosotros, eso la hace mucho más especial, desde que ella murió las había celebradó con sus amigos y sé que no era mentira, porque le llamaba y hablaba con todos.
Creo que por fin ha comprendido que necesita ayuda y querer pasar las navidades en el pueblo con nocotros es su manera de pedirla y por eso este Diciembre será más mágico que nunca.

Feliz Navidad a todos.

domingo 7 de diciembre de 2008

Diciembre mágico, 1ª parte

Durante 15 años fui la abuela de la familia. Sé que lo normal es que los hijos vayan a casa de los padres, y no a la inversa, como era mi caso.
Todo tiene su porqué, mi padre falleció hace 17 años, el dia 3 de Diciembre, mi madre estaba rota, y fué idea de mi marido que en lugar de dejarla sola con mi hermano, se vinieran a mi casa los dos, y también sus padres, sus hermanos, y sus sobrinos, porque los niños siempre dan alegría y a mi madre le hacía falta distraerse. A mi me parecio genial el ejercer de anfitriona y tener a toda la familia en mi casa.
El segundo año nadie preguntó, lo habían pasado tan bien que volvieron todos autoinvitandose, me gustaron mucho aquellos años, nos juntabamos cerca de veinte personas, suegros, nueras, yernos, cuñados, sobrinos, hermanos, padres, madres, hijos, primos y un largo etc.
Todos colaboraban en la preparación de la cena, de la mesa, de los dulces, y mi marido, mi hija, y yo siempre montabamos un numerito para sorprenderles, ese año mi marido bajó la basura y subió vestido de Papá Noel, yo le hice el traje, aún lo conservo, traía un saco enorme lleno de regalos para todos, nadie lo esperaba, sólo mi madré que me vió coser el traje, y me guardo el secreto. Las caras de sorpresa, y de alegría, eran pura mágia cuando él entró gritando "Ho, ho, ho, feliz navidad".
El tercero... cuarto... quinto... sexto..... ya era tradición para todos venir a nuestra casa a celebrar la nochebuena, dormir, y celebrar la Navidad. El fín de año era igual, cena, uvas, risas, confetis, serpentinas, juegos, numeritos de cachondeo por parte de nosotros tres..... recuerdo que una noche me vestí imitando a King Africa, y mi marido y mi hija se vistieron de las vedettes que iban con él, ellos dos con los labios pintados, pelucones negros, gafas de sol, taconazos y minifalda, yo con una túnica de leopardo hasta los pies y un gorro de piscina para parecer calva, también llevaba una especie de corona que fabriqué con un macetero de mimbre forrado de leopardo y por supuesto mis gafas de sol, con la cara y las manos de los tres, pintadas con betún, cuando salí cantando "Boooooommmbbaaaaaaa" se empezaron a reir de mí, pero cuando salieron mi marido y mi hija vestidos de africanas, se carcajearon hasta caerse al suelo, hubo alguien que incluso se meó, pero no diré quién por discreción (mi suegra).
Dormian apretujados en los sofás, porque me daba miedo que condujeran despues de beber, y siempre se quedaban, al día siguiente celebrabamos la comida de año nuevo y disfrutabamos de lo realmente mágicas que son estas fiestas.
Cada año vestía mi enorme árbol de manera distinta, siempre precioso, me lo regaló mi hermano, un abeto de dos metros, que parecía real, cada año abría las ventanas de par en par al terminar las uvas, en honor a mi padre, que cuando eramos pequeños nos decía que tenía que entrar la buena suerte del nuevo año.... y cada año me sentía la mujer más afortunada de la tierra.... hasta que llegó el decimo tercer año..... (continuará)